Listos para la brega electoral

M. Conde / C. Barral PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Pedro Soto (PSOE) y Félix Juncal (BNG) anuncian listas renovadas, mientras Javier Domínguez (PP) fue arropado por Ana Pastor y Pilar Rojo en su bautismo político

22 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?edro Soto (PSOE de Poio) eligió como escenario el Hotel Proa de Raxó, donde a muy pocos metros los bañistas más madrugadores aprovechaban un espléndido día de sol. En el interior, también fue cálida la acogida de los simpatizantes socialistas a la lista que presentará a las municipales, con un eslogan innovador: «novas ideas, novas persoas, novas enerxías e novos proxectos». Y de proyectos tuvo tiempo de hablar Soto. Minutos después de anunciar que pretende recabar la opinión de los vecinos sobre las necesidades del municipio, tres espontáneos le inquirieron sobre O Vao, A Barca y las necesarias viviendas sociales, pero de alquiler. Por supuesto que todo se estudiará, pero donde más se explayó fue en el tema de O Vao. Con Carmen Esperón, presidenta de los vecinos de esta zona, demostró que está listo para la brega electoral: «haberá que garantirlle unha vivenda a esta xente, pero non para facer un gueto, senón facilitarlle a posibilidade de poder vivir noutras zonas». Javier Domínguez (PP) presumió en su bautismo político -de momento no habló de lista- de honradez, seriedad y juventud para contrarrestar «ese estilo dictatorial del BNG». Le achacó a los nacionalistas una privatización y subida salvaje de los impuestos: «Aquí pagan hasta los muertos». «Poio no puede seguir así» y «cuento con vosotros para buscar el voto, familia por familia, casa por casa» fueron sentencias que impactaron. Le respaldaron la ministra, Ana Pastor, la conselleira Pilar Rojo, Rafael Louzán y su homóloga en Pontevedra, Teresa Pedrosa.En Bueu, la presentación del BNG se retrasó. Félix Juncal pidió disculpas y bromeó echándole la culpa a las mujeres, que fueron a la peluquería para la foto. Renovación y experiencia fueron palabras clave. Un proceso que se llevó a cabo, dijo Juncal, sin disensiones. Pues claro. Hubo tiempo para leerle la cartilla al PP, que perdió cuatro años «sen resolver» los problemas de Bueu -planes parciales de As Lagoas y Agrelo-Portomaior, Massó y PXOM-.