Solidariedade Internacional denuncia en el Moderno la situación de las mujeres en Palestina. Juani Rischmawi, madrileña que vive en Cisjordania, relata su experiencia
02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Día a día Imagínese que para ir de Marín a Pontevedra tiene que atravesar media docena de puestos fronterizos. Que a media tarde hay un toque de queda y no puede salir nadie de casa. Que la ciudad está cercada y ni entra ni sale nadie, con lo que eso conlleva de falta de suministros, de medicinas, de vida. Algo así es lo que se vive día a día en los territorios de Cisjordania y en Gaza, en Palestina. Mujeres La vida es más que complicada en estas zonas. Sobre todo para las mujeres y los niños, por ello la oenegé Solidariedade Internacional ha traído a Pontevedra una campaña titulada Mulleres entre dous fogos. Alberto García Cerviño, presidente de SI en Galicia, señaló ayer que la iniciativa pretende «dar a conocer y denunciar la situación de la población civil en Palestina, y en particular de las mujeres». Invitada En la presentación de la campaña participó Juani Rischmawi, una madrileña que desde hace 17 años vive en Belén, casada con un palestino y madre de dos niños palestinos. Ella, que colabora con una oenegé sanitaria, relató las dificultades derivadas del conflicto árabe-israelí. En los últimos seis meses, con la reocupación por parte del ejército israelí de territorios palestinos, la situación se ha complicado notablemente. «Vivimos en una especie de infierno, y las mujeres lo sufren especialmente -señaló-. En primer lugar, por la cultura patriarcal, machista, del pueblo árabe; y en segundo lugar, porque la gran cantidad de hombres detenidos o movilizados han hecho que las mujeres se autosacrifiquen, se conviertan en cabezas de familia y releguen sus propios problemas a último lugar». Niños Juani también se refirió, con preocupación, a la situación de los más pequeños. «Lamentablemente, el odio está tan enraizado en los niños de ambos bandos, que va a ser una generación perdida, sin infancia ni adolescencia», sentenció. Exposición La campaña de Solidariedade Internacional incluye una muestra fotográfica que hasta el mes de marzo recorrerá Galicia. Puede visitarse hasta el 16 de noviembre en el Café Moderno. Las imágenes que la componen son de Rafael Marchante. Tenían que ser del fotógrafo de La Voz Ramón Capotillo, colaborador de Solidariedade Internacional, que en abril iba a participar en una misión humanitaria en Palestina. Sin embargo, las autoridades israelíes prohibieron, ya en el aeropuerto de Jerusalén, la entrada en el país de la delegación internacional en la que participaba.