Así son los rincones ocultos de Tambo

Lars Christian Casares Berg
Christian Casares PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Dentro de tres semanas, el cartel que con la leyenda «Zona militar, prohibido el paso» recibe a los escasos visitantes civiles que han pisado la isla de Tambo desde que en 1943 pasase a manos de la Armada ya no tendrá vigencia. El Ministerio de Defensa declarará el próximo 30 de septiembre la isla «de no interés» militar. Ayer La Voz viajó a la antigua Thalavo para conocer de primera mano un espacio que ha permanecido vedado a la mayoría del público durante casi sesenta años.

04 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Siguiendo los pasos que dio Frei Martín Sarmiento hace 257 años, cuando un 9 de septiembre de 1745, escribió: «Pasé a registrar la isla de Tambo o Tamba. Embarqueme, llegué a ella, registrela por tierra y después rodeéla toda por mar»; La Voz procedió de igual manera. Poco queda hoy del paisaje descrito entonces por el benedictino. El fraile constató la presencia de numerosas plantas que no conocía y que hoy permanecen ocultas bajo la maleza que se ha adueñado de la isla, cubriendo las ruinas del antiguo lazareto que se instaló en Tambo en 1865 para guardar la cuarentena como remedio más eficaz para mantener las pestes alejadas del puerto. Hoy varios operarios contratados por el Estado realizan trabajos de desbroce bajo la supervisión de un ingeniero forestal por los 1,5 kilómetros cuadrados de superficie que ocupa Tambo. Utilizan como base el mismo acuartelamiento que el empleado por los destacamentos de la Armada encargados de custodiar el polvorín que albergaba material y explosivos militares hasta hace escasas semanas. Detrás del edificio, todavía permanecen las perreras con los nombres de los animales. Tula, Mouro, Tambo y Tor fueron los últimos canes en patrullar los cuatro kilómetros de perímetro de la isla, que próximamente pasará a la Administración civil. El Concello de Poio, al que pertenece Tambo administrativamente, tiene la intención de pedir la inclusión del enclave en el conjunto del Parque Nacional das Illas Atlánticas, junto a las Cíes y Ons.