Una extraña historia se cernió ayer sobre uno de los establecimientos que el Grupo Froiz tiene en Pontevedra, el situado en la calle Benito Corbal, que abrió sus puertas con casi cuatro horas de retraso. Un portavoz del grupo que preside el empresario pontevedrés Magín Alfredo Froiz señaló que la única anomalía ocurrida se debió a una avería eléctrica que impidió la apertura al público a las nueve de la mañana, como es habitual. Sin embargo, la presencia de un coche policial ante este supermercado disparó todo tipo de rumores sobre un supuesto atraco en el que habría perdido la vida una cajera. «Le ruego que lo desmientan», señaló el citado portavoz, quien añadió que «esta historia nos ha cogido por sorpresa, porque es la primera vez que nos afecta un rumor tan fuerte». Según la compañía, la historia que corría de boca en boca llegó hasta tal punto que varios efectivos de la policía e incluso de la Guardia Civil llegaron a personarse en varios supermercados de la cadena para saber qué era lo que había ocurrido. Fuentes policiales corroboraron la versión de la empresa.