PRAZA DA FERRERÍA
13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.EL REY, DE NUEVO EN SANXENXO. «Todo para ver unha chaqueta azul e uns pantalóns café con leite». Una mujer lamentaba en el muelle de Sanxenxo la fugaz visita real de Don Juan Carlos. Otros le daban la razón: «es como cuando de pequeño veías la vuelta ciclista: te pasabas dos horas esperando para que luego, ¡zás!, en un momento la serpiente multicolor pasaba de largo». EN LAS PUERTAS del Club Náutico las fuerzas de seguridad le esperaban a las siete de la tarde. «¿Por qué hay tantos policías?», se preguntaba una señora. Por varios periodistas se enteró de que estaba prevista la llegada de el Rey. Como ella, la mayoría de los vecinos y turistas que por allí pasaban en ese momento pensaban que todo el movimiento se debía a la regata Desafío Audi, que comienza hoy, pero ni por asomo pensaban que a esas horas el monarca iba a hacer la segunda aparición del verano. Pasaba el tiempo y cada vez había más gente. Los corrillos hacían sus cábalas en otro de los puntos claves, el muelle, donde están amarradas las embarcaciones que participarán en la regata y, un poco más lejos, el Fortuna. «Claro, cómo no va a ganar, si tiene el barco más grande...», comentaba un vecino. Y así, después de casi dos horas, llegó la comitiva. Dicen que el retraso se debió a que el Rey realizó una visita a las instalaciones de la fábrica de velas que Pedro Campos tiene en Cuntis de forma previa. Don Juan Carlos apareció en el segundo vehículo, de copiloto, pero fue directamente al muelle. Saludos al alcalde, Telmo Martín, a las concejalas Mónica Santamaría y Ruth González, al comodoro del Náutico, Joaquín Ariza y a José Cusí. Como un rayo al Fortuna. Los allí agolpados le echan una ovación y por fin consiguen el real saludo. «Menos mal...», «está guapo y moreno...» «es aquel, el de la camisa blanca»... «no, tiene que ser el más alto». El Rey entró en el barco, donde tenía prevista una cena con la tripulación. Antes comentó al alcalde que no podrá quedarse a la regata el fin de semana. Prefirió decírselo personalmente a los organizadores. REGATA OPTIMIST. Antes de la visita, se celebró el campeonato de España de vela de clase Optimist. El viento jugó una mala pasada a los 50 chavales que participaron, ya que la encalmada con la que se encontraron al llegar al puerto motivó que la competición se retrasase dos horas.