PRAZA DA FERRERÍA
25 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.CAJA MALQUERIDA. No la querían allí, pero allí estaba. El propietario de la caja de un camión que estaba depositada detrás del cementerio de Santa Cristina de Cobres (Vilaboa) sabía que su decisión de aparcar allí aquella mole no había hecho gracia al vecindario. A la una y media de la madrugada de ayer, los Bomberos de Pontevedra recibieron el aviso de que el fuego estaba destruyendo el cajón y su interior. Los funcionarios iniciaron su trabajo bajo la premisa de un supuestamente escaso riesgo. Claro que en pocos minutos escucharon como hervía el gasóleo de un depósito sobre el que nadie había alertado. Eran doscientos litros de combustible. Aquello no saltó por los aires. CASA VIEJA. No acabó ahí la agitada noche del Cuerpo de Bomberos. A las tres y media, pocos minutos después de regresar del incidente de Vilaboa, se recibió el aviso de que una vivienda deshabitada de la calle Entrevías (en las inmediaciones de la estación del ferrocarril) estaba ardiendo. Se trataba de una casa de piedra, con dos alturas y falto techo, supuestamente utilizada por personas afines al movimiento okupa. El fuego afectó de forma desigual a las numerosas dependencias, y alcanzó la cuberta. En el interior había enseres viejos que sufrieron el efecto de las llamas. Una dotación de los bomberos, ayudada por el vehículo escalera, tardó dos horas y media en dejar totalmente controlado y extinguido el siniestro. UNA VÍCTIMA EN MISA. Y después de retirar unas pancartas, ya de mañana, aviso urgente desde Monte Porreiro. Un vecino da la voz de alarma porque no encuentra sus llaves y su esposa no le abre la puerta de la vivienda familiar. El temor sobre un suceso trágico le invita a avisar a los funcionarios, que finalmente acceden al interior del inmueble por la ventana. Allí no hay nadie. Y la vecina aclara el entuerto: la señora y supuesta víctima se había marchado a misa un rato antes. Efectivamente, estaba en la Iglesia; después de todo era el día de Santiago. EN O BURGO. Así de claro lo tenían en O Burgo, donde hubo fiesta, concierto y procesión. Las imágenes de Santiago y Santa Ana recorrieron a hombros la parroquia. La primera la portaron hombres, y la segunda, mujeres. Celestino Lores abrió la comitiva y la Banda de Música la cerró. Hubo concierto donde estaba la antigua capilla.