Manuela Ramos no fue ninguna heroína. Es el nombre femenino que ha escogido una cooperativa peruana de artesanía de productos de comercio justo para rendir homenaje a las mujeres anónimas de este país sudamericano. Una de sus integrantes, Silvia Bermúdez, estuvo ayer en Pontevedra invitada por la ONG Solidariedade Internacional para hablar sobre el proyecto que desarrolla este colectivo feminista. «El objetivo -señaló ayer Bermúdez- es que nuestros productos sean viables para que podamos ser autónomas». En este sentido, subrayó que las ayudas que perciben en la actualidad vienen de la citada ONG, así como de la Unión Europea y la Asociación Española de Cooperación Internacional «pero Sudamérica ya no es una prioridad, ahora lo es África». Los productos de esta cooperativa se pueden ver estos días en la Semana Verde de Silleda.