Un bivalbo como dentífrico

A. C. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Los tratamientos más sofisticados de conchas de mejillón servirán también para fabricar plásticos y papel Si a alguien le dicen hace algún tiempo que una concha de mejillón le iba a ayudar a lavar los dientes es posible que pensase que su interlocutor había bebido alguna copa de más. Pero la tecnología hace milagros y las conchas van a servir, entre otras cosas, para producir carbonato cálcico de alta pureza susceptible de emplearse en la fabricación de dentífrico. No es el único uso en perspectiva: las conchas del bivalvo pueden ayudar a alimentar pollos o a terminar con el problema de la acidez en suelos agrícolas gallegos. De esta forma, un viejo estorbo pasará a convertirse en preciada materia prima.

21 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Si en el pasado llegó a adjudicárseles un cierto encanto enxebre, lo cierto es que las montañas de conchas de mejillón son en la actualidad poco menos que un estorbo insoportable y nadie sabía qué hacer con el problema. Ahora, expedientes de la Unión Europea por depósitos de conchas en O Grove y protestas vecinales quedarán atrás con la planta de reciclaje para 80.000 toneladas que se prevé instalar en Boiro. En un primer paso, la concha será molturada y sometida a temperaturas de al menos 500 grados centígrados, a fin de descomponer los residuos que pudieran quedar de materia orgánica. El resultado será, según señalan los expertos, la obtención de carbonato cálcico de al menos un 90% de pureza. Este producto podría usarse como base de futuras carreteras o en la industria cementera. Además, si el tamaño de las partículas es pequeño también podría servir como corrector del PH en abonos destinados a combatir la típica acidez de gran parte del suelo gallego. Otra aplicación sería su empleo para piensos de aves en los que, como en los gallineros tradicionales, se hacen aportes de calcio para reforzar la consistencia de la cáscara. Sucesivos procesos químicos permiten obtener un carbonato cálcico todavía más puro y de grano mucho más fino. Requiere un tratamiento mucho más complejo y es susceptible de empleo en la fabricación de pinturas, papeles estucados y plásticos. También puede servir para fabricar productos farmacéuticos y dentífricos.