La presión sobre los ríos desciende y solo Ribadavia mantiene un aviso rojo

M. rodríguez OURENSE / LA VOZ

RIBADAVIA

La presa de Frieira (Padrenda) es la última del curso del río Miño, en el límite de las provincias de Ourense y Pontevedra.
La presa de Frieira (Padrenda) es la última del curso del río Miño, en el límite de las provincias de Ourense y Pontevedra. SANTI M. AMIL

Las corrientes ourensanas siguen muy altas por las precipitaciones de la borrasca Oriana, que se aleja y deja paso a dos jornadas más tranquilas

14 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El tren de borrascas parece que se va, pero este viernes no fue posible desprenderse del paraguas. Oriana se aleja hacia el este de la península, pero en Ourense dejó intensas lluvias por momentos. El sol hizo amago de salir, pero el cielo nublado siguió dominando. Así, el agua acumulada desde el inicio del año hidrológico sigue creciendo. Ayer por la mañana estaba en 953 l/m2, más del doble del valor medio para esta época. Febrero, en sus doce primeros días, ayudó a esos guarismos, con una acumulación de 212 l/m2.

Así las cosas, y esperando que escampe al menos durante el fin de semana, con los ríos y embalses con caudales muy altos, se mantuvo la fase de preemergencia prevista en el plan gallego de inundaciones (Inungal).

La Confederación Hidrográfica Miño-Sil tenía ayer veinte puntos de control con avisos, uno de ellos rojo, el del Miño-Avia, en Ribadavia, si bien en esta zona descendió casi medio metro el nivel frente al máximo de cinco alcanzado el jueves. Hubo otros seis puntos se encontraron con aviso naranja, aunque al final del día solo quedaban en esta situación el Avia, en Ribadavia, el Miño en Ourense —circulando a más de 1.900 m3 por segundo durante la tarde— el Arnoia, en Baños de Molgas; el río Sil, en O Barco de Valdeorras, y el Limia, en Ponte Liñares quedaron el viernes con aviso amarillo después de haber estado en naranja El jueves, el Sil llegó casi a los diez metros de nivel, acercándose a su máximo en diez años (10,68 m en el 2016). Si bien en los dos próximos días descenderán las precipitaciones, las autoridades seguirán pendientes del caudal de los ríos en la demarcación gallega de la CHMS, porque la elevación de las temperaturas puede provocar el deshielo de la nieve caída en las zonas altas de la montaña ourensana.

Los embalses tienen volúmenes muy altos y están aliviando agua. El de Frieira, en Padrenda, alcanzó el 89 % de su capacidad y el anterior en el Miño, el de Castrelo, llegó al 94,80 % de su volumen máximo. El de Velle superó el 83 %. En la cuenca del Limia, la tendencia fue a la baja, si bien As Conchas tenía embalsado el 86% de su volumen máximo.