Un cocinero de 22 años abre un restaurante especializado en arroces en Ribadavia
RIBADAVIA
Tras estudiar en Pontevedra, Froilán Alonso regresó a su pueblo para emprender con 94 Gastrobar
08 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La oferta gastronómica de Ribadavia se amplía gracias a 94 Gastrobar. Detrás de este proyecto está el joven de 22 años Froilán Alonso, que tras formarse en cocina inició el camino natural de ponerse al frente de su propio restaurante. Abrió el local en verano, en la calle Banda da Lira, en el número 10. Volvió a su pueblo natal tras estudiar en Pontevedra. Entre las opciones para comer en la capital de O Ribeiro, vio un hueco sin cubrir: arroces de especialidad. Froilán es uno de los que está en cocina, junto a otro compañero, porque es lo que disfruta. «A la hostelería hay que echarle horas, pero si es lo que te gusta está bien», confiesa. Se le ocurrió elaborar arroces para varias personas por encargo o bajo reserva. Tiene diferentes opciones: de carne, arroz negro, de bogavante... «Están triunfando bastante», asegura. Además, el restaurante cuenta con una carta sencilla, de recetas más bien tradicionales, pero cuidando la elaboración.
El joven emprendedor destaca las carrilleras, que se complementan con otras opciones de carne como jarrete guisado o carne richada. También cuenta con milanesa, pasta y recientemente incorporó hamburguesas. El local emplea ingredientes de proximidad y ecológicos. Por eso, incluye una carne del día cuyo precio depende del mercado. Más allá de los platos principales, ofrece diferentes entrantes como pulpo, mini-tortillas, chipirones o croquetas.
El restaurante abre todos los días para dar comidas y cenas menos los martes. Froilán está contento de quedarse en Ribadavia, donde están su familia y sus amigos, pero también celebra que la localidad recibe cada vez a más gente de visita. Sobre todo desde que empezó el proyecto Vilas Vivas. El Concello rehabilitó comercios del casco histórico para volver a instalar nuevos comercios. «Los fines de semana viene mucha gente y se necesitaban más opciones para comer», explica Froilán. Además de los llegados de fuera de Ribadavia, el joven cocinero también agradece la clientela local. «La gente de aquí también está muy implicada, estamos contentos», confiesa.