Crónica | Control telefónico en Ribadavia El Partido Popular se niega a utilizar los dígitos facilitados por el grupo de gobierno para poder realizar llamadas y propone a cambio un código único para todos los ediles de la oposición
01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a polémica está de nuevo servida en el Concello de Ribadavia, tras el anuncio del grupo de gobierno de facilitar a todos los miembros de la corporación, -trabajadores, concejales y funcionarios- una clave para poder realizar llamadas de teléfono. El PP criticó en su día esta propuesta al entender que era antidemocrática y se trataba de una forma de controlar a la oposición y advirtieron ya entonces su absoluta disposición a no usar dicha clave. El alcalde, Marcos Blanco Jorge, asegura que no tiene nada que ver con esas críticas y que todo obedece a un intento de controlar el gasto ya que hasta ahora fue, en su opinión, totalmente desorbitado y desmesurado. Es más, cifra en 500 euros mensuales el ahorro que supondrá esta decisión para las necesitadas y depauperadas arcas municipales. Una vez repartidos los códigos la oposición insiste en su negativa de marcar un número de cinco dígitos antes de mantener cualquier conversación telefónica. El asunto llegó incluso al pleno, cuando el portavoz popular, José Pérez Iglesias, advirtió al grupo de gobierno que no utilizaría los dichosos numeritos. Eso sí, propuso a cambio como prueba de buena voluntad una única clave para todos los ediles del PP, que sí aceptarían. El regidor rechazó de plano esta posibilidad al recordar a este grupo que la oposición es igual que todo el mundo y que sí el gobierno, los trabajadores y los funcionarios tienen clave de acceso al teléfono la oposición también. Los peperos se niegan a utilizar la nueva forma de marcado y la pelota está ahora... en manos del alcalde para lograr que lo hagan.