«Las compras por Internet son una competencia dura para el comercio»

Sandra Moldes, presidenta del CCA de O Barco, apuesta por el trato directo como marca diferenciadora frente a las compras que llegan por mensajero a casa


O BARCO / LA VOZ

Tras estudiar Económicas en Vigo, y en la ciudad olívica dio el salto al mundo laboral, para después trasladarse a Madrid. Llevaba dos años allí cuando ella y su pareja decidieron que era el momento de plantearse el futuro, y apostaron por volver. Así fue como Sandra Moldes (O Barco, 1981) se instalaba en Valdeorras.

-Teníamos un trabajo normal, ni muy bueno ni muy malo, y mi pareja y yo decidimos que o nos íbamos o nos quedábamos ya por allí; pero no nos gustaba Madrid, porque es una ciudad muy grande, no tienes mucho tiempo, los sueldos son un poco más alto, pero también por todo pagas y es otro mundo. Y en 2011 decidimos volver porque nos gustaba esta zona.

Regresaban, abrían una gestoría, entraban en el Centro Comercial Aberto y, en 2016 ella cogía la presidencia.

-Dos años en el cargo, mitad de mandato. ¿Cuál es el balance?

-El anterior presidente había iniciado cambios y nosotros seguimos el camino. Seguimos apostando por las actividades que ya hacíamos cuando yo era tesorera y adaptando otras nuevas. Es duro porque me tocó época de cambios y quita un poco de tiempo, pero lo hago porque me gusta y porque vayamos todos un poco para adelante, que es de lo que se trata, de promover el comercio de la zona.

-Da la sensación de que en O Barco abren y cierra muchos negocios.

-Sí, en los últimos sí que se está viendo que abren muchos negocios. Algunos cierran, por desgracia, pero vuelven a abrir otros. Nosotros estamos en una media de noventa asociados.

-¿Qué aporta el CCA a un comercio?

-Nuestra actividad principal es promover el comercio, con actividades para incentivar las compras; y después se ofrece también a los asociados ayuda en el tema de subvenciones o dando información general, cosas que te puede decir la asesoría pero que desde la asociación también podemos ayudarte, porque también tenemos mucho contacto con la administración, con Consumo, con la CEO... Además, escuchamos a los asociados, sus ideas y propuestas para promover la zona.

-Usted tiene un negocio «raro» en un CCA, que se asocia más a tiendas, ¿no?

-Sí (ríe). Pero no somos los únicos. La mayoría de los socios son comercios, pero también hay bares, algún restaurante, negocios de seguros...

-¿Por qué momento pasa el comercio local?

-No muy bueno. Lo que vemos en la directiva es que ya no hablamos de Ponferrada, que otras veces se habla de Ponferrada como la competencia, que sigue estando ahí; sino que hablamos de las plataformas online, las ventas por Internet son una competencia muy dura para el comercio local. Es una época dura, pero la van llevando porque los comercios ahí están, sobreviviendo...

-¿Tanto se notan las compras por Internet?

-Nos lo dicen los asociados, que no hacen más que ver gente de transporte por la zona y por todos los sitios. Y también se nota que cobramos menos, los sueldos son más pequeños, así que la gente mira mucho lo que gasta.

-¿El mal estado de la N-120 ayuda a que la gente no se vaya de compras fuera?

-Sí, puede ser (Ríe). Pero creo que también quita para que venga gente de fuera, o incluso gente de aquí que está fuera, que no viene por cómo están las carreteras.

-¿Y turistas, creen que falta despegar con el turismo?

-Sí, hay muchas cosas por explotar y por hacer. De hecho, nuestra nueva gerente estudió Turismo y estamos a ver si nos ayuda por ese lado; estamos trabajando en una actividad orientada a conocer zonas de O Barco, y promover el turismo.

-Y recuperar el cine comercial, ¿se cumplió la vieja denuncia de que la gente compraba fuera aprovechando que se iba a ver una película?

-Lo estuvimos el otro día hablando y nos dijeron que sí, que se había notado. Sí que frenó que la gente se fuera; porque puedes aprovechar e ir de compras, pero si tienes esa opción aquí, te quedas, sales de compras y a cenar.

«Yo concilio porque tengo a la familia aquí; si no, hubiera sido imposible seguir»

Madre de una niña, es la propia Sandra Moldes la que saca el tema de la conciliación familiar y laboral, y los malabares que suponen llevar un negocio propio, tener familia y estar al frente de una asociación.

-¿Y cómo concilia?

-Yo concilio porque tengo a la familia aquí. Si no, no hubiera podido seguir. Con una niña no, porque es duro. A lo mejor si es el primero porque es el primero y estás desbordada, porque es algo novedoso y no das; y si son más, porque no das porque tienes dos o tres. Pero es difícil. No lo había pensado hasta ahora, porque no me tocara; pero cuando te toca te das cuenta. Ya todo empieza con el poco tiempo de baja de maternidad, que aunque lo tengas, yo que soy autónoma tampoco lo puedes coger. Y en el día a día, yo porque tengo a mis padres aquí, y a mi pareja y a mí ayudan en todo, pero creo que la conciliación no es tan bonito como se cuenta.

-Y como mujer joven, ¿ha notado el techo de cristal o ha sufrido alguna situación que achaque precisamente a eso, ser mujer y joven?

-En ciertas situaciones, notas alguna cosa. Cuando conoce al ‘presidente de algo’ y ves que toma más en serio a los hombres que a ti por ser mujer. Pero no pasa mucho. Gente que está en puestos altos, y que es mayor. Pero por lo demás, nada.

-Además, en su directiva son casi todas mujeres...

-Sí, solo hay un hombre.

-¿Y qué tal la relación con las administraciones?

-El Concello genial, nos ayuda siempre en todo. Estamos en contacto día a día y todo lo que nos puede ayudar, nunca tuvimos problema. Con la Diputación, cuando pedimos reuniones se nos han atendido. Y con la Dirección Xeral de Comercio muy bien.

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