Catedral, parroquias y rectorales ourensanas apostarán por el uso de energías renovables

Pablo Varela Varela
p. varela OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La firma ourensana Solgaleo será la empresa suministradora del servicio

19 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Ante el constante mensaje del Papa Francisco aludiendo a «cuidar nuestra casa común», en referencia al planeta, en la Diócesis de Ourense no han perdido el tiempo y este viernes anunciaron un convenio con la empresa Solgaleo para formalizar su apuesta por el uso de las energías renovables con el suministro ya en marcha en 25 edificios, centros y dependencias de la institución. Entre ellas, están el propio Obispado, la Catedral, la Casa de Ejercicios y el Centro de Conservación y Restauración San Martín, así como varias rectorales y parroquias.

Sin embargo, el convenio contempla la potencial incorporación de otras instalaciones en distintos puntos de la provincia. «Potencialmente, serían unos 700», señala Germán Rodríguez Saá, presidente de Solgaleo. El acuerdo implica el estudio de todos esos puntos, y que el párroco local de cada uno de ellos tenga la posibilidad de decidir si quiere o no abordar su incorporación. «Hablamos de un modelo de economía circular, porque realizamos un análisis inicial de cómo y dónde mejorar la eficiencia energética», señala Rodríguez Saá. El plan de acción contempla, además, analizar la implantación de proyectos de generación y autoconsumo con una tecnología 100 % renovable en edificios e instalaciones que se adapten a la producción energética sostenible.

En este sentido, el delegado episcopal de Economía en la Diócesis, Raúl Alfonso, señala que «la idea, en cierto modo, es presentar en todas las parroquias, capillas y santuarios la posibilidad de pasarse a esta compañía, con la garantía de que es energía 100 % verde». Alfonso ahonda también en el mensaje emitido desde el Vaticano, en referencia a la necesidad de cambiar hábitos previos en lo tocante a la «economía integral». «Ahora mismo toca pensar en las generaciones venideras, y actualmente estamos sometiendo a la naturaleza a presiones que no pueden seguir así».