El pequeño comercio fue el sector al que más afectó la crisis el año pasado

Marta Vázquez Fernández
marta vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

m. villar

Una treintena de negocios fueron al concurso de acreedores, la misma cifra que en 2015

25 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Las dificultades económicas siguen acuciando a los negocios de Ourense. Prueba de ello es que treinta y una empresas de la

provincia tuvieron que recurrir el año pasado a la mediación judicial ante la imposibilidad de afrontar los pagos y las deudas con sus acreedores. Se trata de una cifra prácticamente similar a la registrada durante el ejercicio del 2015 y evidencia que, cada once días, un negocio ourensano recurrió se declaró insolvente.

Eso sí, pese a que apenas si ha habido variación en los números contabilizados en el juzgado encargado de llevar estos asuntos en Ourense, el de Primera Instancia número 4, sí que se han detectado algunas modificaciones en las características de los concursos, que cada vez afectan a empresas de menor tamaño. En concreto, el año pasado fue especialmente malo para el pequeño comercio. Un alto porcentaje de los negocios afectados fueron pequeñas tiendas, algunas con muchos años de actividad a sus espaldas, que se vieron obligadas a bajar la persiana y acudir a la justicia para tratar de abandonar la actividad para siempre de una manera ordenada e intentar pagar las deudas, algo que no se logra en demasiadas ocasiones. Tampoco el sector de la construcción parece levantar cabeza y, de hecho, este fue el segundo más afectado el año pasado por las insolvencias. Se trata pues de datos malos pero, en todo caso, menos graves que los que se registraron en años pasados, cuando la envergadura de los concursos tramitados en Ourense había sido mucho mayor, al producirse la quiebra de grandes compañías. Esa circunstancia conllevó en la mayor parte de los casos la pérdida de muchos puestos de trabajo.

Personas físicas

Pero durante el año pasado no solo acudieron al concurso de acreedores personas jurídicas, es decir, empresas, sino que también se incrementó de forma significativa la cifra de personas físicas que se declararon insolventes y pidieron la mediación judicial. La imposibilidad de pagar las deudas, contraídas en muchos casos tras encadenarse un préstamo hipotecario con uno o varios créditos, está llevando a muchas personas a no poder afrontar la situación económica y verse obligados a pedir auxilio a la administración. De acuerdo con los datos de los juzgados ourensanos -desde hace un tiempo este tipo de concursos se reparten entre todos las sedes de primera instancia de la capital- se contabilizaron seis casos de este tipo el año pasado en la provincia. En fuentes judiciales relacionan este incremento con los últimos cambios legales, que recogen lo que se denomina como «la segunda oportunidad». Esto implica que, tras pasar por el proceso del concurso y liquidar sus bienes para hacer frente a las deudas, el afectado pueda quedar exonerado de lo que no ha pagado -el pasivo insatisfecho-, logrando así empezar de cero.

El tiempo medio para tramitar un procedimiento suele superar los dos años

No siempre los concursos que afectan a empresas más potentes y, en teoría, presentan una mayor complejidad, son los que tardan más en resolverse en los juzgados. En Ourense, sin ir más lejos, el tiempo medio que se prolonga la conclusión de un proceso de este tipo, independientemente de su resultado, está entre dos y dos años y medio. Eso sí, hay algunos que pueden superar esa estimación debido, en muchos casos, a la complejidad que existe para vender los activos de la empresa. Puede ser, por ejemplo, el caso de algunas canteras, para cuya adquisición se deben cumplir requisitos muy específicos, por lo que no resulta sencillo encontrar comprador. En estos casos se espera hasta que exista una propuesta de venta adecuada.

Eso sí, en cierto tipo de negocios pequeños en los que no se logran vender todos los bienes, como puede ser el caso de jugueterías o tiendas de ropa, se suele recurrir su cesión a entidades benéficas de la provincia.

Juzgado exclusivo

Y aunque el tiempo de respuesta cuando se abre un concurso de acreedores no es largo, desde el juzgado que lleva estos casos se congratulan de que, con la próxima puesta en marcha en Ourense de una nueva sede de primera instancia, por fin esta oficina pasará a ser exclusiva para los asuntos mercantiles, lo que permitirá mejorar aún más los tiempos y dar un mejor servicio a los afectados.

Se incrementa el número de personas físicas que se declaran insolventes