La inversión inicial, de 225.000 euros en tres años, permitirá atender a 50 familias
23 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La pobreza infantil se ha agravado, pasando al primer plano de la actualidad en los últimos años, pero no es un fenómeno nuevo. En el año 2007, antes del comienzo de la crisis, las estadísticas cifraban en el 20 % la proporción de menores en esa situación en España. Un dato que motivó a la Obra Social La Caixa a poner en marcha un programa orientado a buscar soluciones para lo que se denomina pobreza hereditaria. Su objetivo es trabajar de forma coordinada con otros recursos institucionales y de colectivos sociales para romper los perfiles estadísticos que corroboran que la mayor parte de hijos de familias pobres siguen en situación de exclusión social a lo largo de su vida.
Nueve años después, los datos avalan que la metodología del plan, que el año pasado atendió a 60.000 menores, es efectiva. «En 2015, entre los chicos que les correspondía terminar la ESO ese ejercicio, en nuestro colectivo solo habían abandonado el 6 % y más del 74 % promocionó el año que les correspondía; mientras que según el informe PISA y la Encuesta de Condiciones de Vida, en el colectivo en situación de pobreza el abandono es del 30 % y no llega al 50% los que terminan el año que les tocaría», explicó ayer Marc Simón, director del Área Social de la Fundación La Caixa durante la firma del convenio con el Concello de Ourense y la Consellería de Política Social, que permitirá que este plan se ponga en marcha en la ciudad de As Burgas.
La Obra Social La Caixa invertirá 225.000 euros para un grupo inicial de 50 familias ourensanas en los tres primeros años de ese convenio pero, tal y como destacaba, Marc Simón, nace con ánimo de continuidad ya que el programa está ideado para realizar una labor de seguimiento hasta que se solventen las carencias que les colocan en ese riesgo de exclusión.
Itinerarios personalizados
El plan CaixaProinfancia, orientado a niños entre cero y 18 años, se basa en un análisis de las necesidades de cada familia y de los recursos sociales de los que dispone en el barrio en el que vive. El programa contempla desde ayudas económicas hasta los tres años para alimentación e higiene, a compra de material escolar, gafas o audífonos, refuerzo escolar de diverso tipo, incluido el psicológico «e incluso ocio y tiempo libre porque ahí es donde está la gran diferencia entre la familia que puede pagar que la educación dure más horas que las de la escuela, y la que no», apuntó Marc Simón. También se trabaja en fortalecer la capacitación parental.
«Lo que intenta es dar a cada uno realmente lo que necesita en colaboración con otros recursos de la comunidad», resumió el director del área social de la Fundación La Caixa, que estuvo acompañado en el acto por Marc Benhamou, responsable territorial de CaixaBank en Galicia.
El alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, que agradeció a la entidad su implicación con la ciudad recordando la reciente puesta en marcha de otros planes sociales como las tarjetas monedero para familias con pocos recursos o la financiación del mobiliario para pisos de acogida, señaló que los servicios municipales ya están trabajando en la selección de las familias y las zonas sobre las que incidirá el plan. También agradeció la apuesta de la consellería de Política Social por nuevos proyectos en la capital de la provincia. Su titular, José Manuel Rey Varela anunció que Ourense será pionera en otras iniciativas y destacó la importancia de la colaboración entre instituciones públicas y privadas «para que as políticas sociais sexan unha realidade e que cheguen as persoas que teñen que ser as súas destinatarias».