T-Solar negocia un ERE de extinción a sus 170 empleados y la Xunta avanza que si se ejecuta el cierre exigirá la devolución de las ayudas
03 may 2013 . Actualizado a las 14:03 h.El furor de las energías renovables de hace un lustro desembocó en Ourense en la apertura de una planta de la empresa T-Solar, llamada a ser líder en el mercado mundial de los paneles solares. Al calor de las subvenciones públicas, y en un momento en el que el Gobierno primaba este tipo de negocios, en sus momentos de máxima producción llegó a estar abierta las 24 horas del día para asumir la demanda de trabajo.
Sin embargo, el año pasado comenzaron los problemas. Cerrado el grifo de la ayuda pública y con el mercado asiático realizando una competencia feroz, la producción se desinfló. Casi de forma simultánea comenzaron los ERE temporales, que se fueron encadenando durante siete meses hasta llegar al parón definitivo de la planta. Fue al paso previo a la solicitud del concurso de acreedores, que se formalizó el pasado mes de marzo, tras presentar la firma unas pérdidas de 61 millones de euros.
La decisión siguiente de la compañía, que pertenece al grupo Isolux Corsan, fue la de anunciar un ERE de extinción a los 170 trabajadores de la planta ourensana. Ese expediente se está negociando en la actualidad entre la patronal y el comité de empresa, que ha iniciado una campaña de movilizaciones para pedir que se salven los puestos de trabajo. En el punto de mira de sus demandas están las Administraciones. Consideran que la gran inversión pública, que cifran en 16,2 millones de euros desde el 2008 -hasta 65 si se computan créditos a interés cero y avales-, les obliga a tomar cartas en el asunto. «Nosotros creemos en la viabilidad de la empresa. Lo que nos tememos es que el grupo Isolux quiere liquidar la nave, ya que les es más rentable contratar la fabricación de los paneles en China para seguir con el negocio en T-Solar Global que sigue siendo muy rentable», explicó Isidro Blanco, presidente del comité de empresa de T-Solar. Se sienten un «conejillo de indias» dentro del grupo. Las perspectivas de futuro no son buenas. De hecho, la compañía les ha comunicado en la primera reunión que no tienen fondos para pagar las nóminas de abril -los trabajadores están formalmente en período de descanso remunerado- ni para hacer frente a las futuras indemnizaciones.
La postura de la Xunta
Ayer hubo una reunión entre el comité de empresa y el conselleiro de Economía, Francisco Conde, en la que este se comprometió a defender los puestos de trabajo y a instar a la empresa a «rectificar a súa decisión de presentar un ERE extintivo». Además, Conde aseguró que en caso de seguir adelante con el cierre de la planta reclamarán la devolución de las ayudas que incluían un compromiso de mantener el empleo hasta junio del 2014.