Cruz Roja atendió en este programa municipal a 46 familias el pasado año
02 may 2013 . Actualizado a las 07:20 h.Algunos servicios asistenciales resultan ser extraordinarios barómetros de la repercusión de la crisis, sobre todo en lo que toca a las mujeres, colectivo especialmente castigado tanto por la pérdida de empleo como por la precarización del mismo. El abandono de plazas en residencias de mayores que regresan al hogar para ser atendidos por sus hijas o nueras -ellas son las que se ocupan mayoritariamente de la tarea- que ahora disponen de tiempo para su atención por falta de empleo es uno de ellos, pero también otros de los que habitualmente ellas eran las beneficiarias. Es es caso del apoyo a familias monoparentales, que en el caso de la capital, es un servicio municipal del Concello de Ourense gestionado por la Cruz Roja. En dos años la cifra de familias atendidas ha pasado de 53 a 46.
Pero la disminución numérica de usuarios no es lo más significativo, sino la reducción del tiempo de permanencia de los menores en el servicio, según explica Belén Cuquejo Rivera, la educadora social de Cruz Roja encargada del programa asistencial. «Antes o habitual era que os nenos estiveran dez ou quince meses de media, pero agora a maioría veñen dous ou tres meses, logo paran porque á nai se lle acabou o contrato e ó millor pasan cinco ou seis meses ata que pode atopar outro traballo que necesite deste apoio», explica la técnico.
Dentro de los servicios del programa destaca el uso de la ludoteca, en la que los niños permanecen desde que terminan las clases o cierra la escuela infantil a la que acuden hasta que los recoge el adulto o se les traslada al domicilio. El 95 % de los beneficiarios del servicio, la usan.
Atención a domicilio
A la ludoteca le sigue, en cuanto a mayor demanda, la atención domiciliaria. De los 59 menores de 46 familias atendidos el pasado año, 30 utilizaron ese apoyo en el hogar en el que se levanta, viste o se da el desayuno al pequeño para llevarlo al centro educativo o se le baña, sirve la cena y se le acuesta porque el progenitor llega de su trabajo muy tarde. «Esta é unha tarefa que agradecen moito porque é moi complexo, sobre todo si a persoa adulta ten traballo por turnos ou sen horarios fixos, como pode ser na hostelería, atopar a unha pesoa que che veña a axudar unha semana pola mañá e outra pola noite», explica Belén Cuquejo.
El servicio que ofrece Cruz Roja para este programa del Concello se adapta a las variaciones «porque moitas das nais traballadoras están en sectores nos que se dan esas alteracións; xeralmente non son traballos cómodos en canto ó horario».