Tres esquiladores polacos se desplazaron ayer a Allariz para afeitar a unas trescientas ovejas
24 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los balidos ensordecen según uno se cerca hasta la puerta de entrada a la granja de O Rexo. Aunque Marcin, Franco y Marcos, los tres esquiladores polacos, todavía no han comenzado su trabajo hay algo en el ambiente que hace que las ovejas estén alerta. En un instante, Bakari Keita, el pastor de la granja, abre una pequeña puerta y empiezan a entrar los primeros animales. La fortuna, o no, hace que la única oveja negra del rebaño sea la primera. Marcin es el encargado de abastecer a los esquiladores. Atrapa a las ovejas una a una -normalmente por una pata o dos si es rebelde- y se las entrega a los compañeros en una posición tal que los animales quedan totalmente a merced de las afeitadoras. En unos tres minutos la faena está hecha y pasa el siguiente animal. Así, ayer más de trescientas ovejas de O Rexo quedaron preparadas para la llegada del verano y de calor.
Un trabajo casi mecánico que hace que estos tres polacos se ganen la vida recorriendo granjas de Galicia y de toda España. Es más, Marcin, Marcos y Franco pasan únicamente 4 meses al año en Polonia en donde no desarrollan esta actividad. Uno de ellos es carnicero.
El esquilo cumple más funciones que la puramente refrescadora del animal. Se sienten menos pesados y eso, según Carlos Estévez, coordinador de la granja, les anima en el apareamiento. «Ellas son más receptivas», comenta. También es mejor la leche, aunque hasta dentro de dos días no se notará. Es el tiempo necesario para que desaparezca el estrés que sufren los animales durante el proceso de ayer. La lana se va amontonando a una lado de la granja. Se la llevará una brigada que acompaña a los esquiladores. El destino será Portugal, concretamente a una empresa de salpicaderos de coches. Es un buen aislante y aunque en la actualidad el tejido sintético ha podido con lo natural, su uso todavía es posible. En O Rexo prefiere, eso sí, el descuento de 0,5 céntimos en el precio de cada oveja que tener que realizar ellos el trabajo. Además la cooperativa Coviga Scg de la que proviene los esquiladores les ofrece buenos precios, competitivos, por realizar estos trabajos.
Tras ocho horas de trabajo, con dos de descanso para la comida, Marcin, Marcos y Franco se despidieron de O Rexo, hasta la próxima primavera.
«A falla de esquiladores en Galicia ven dada polo continuo abandono do rural. É unha situación que se agrava»
Carlos Estévez