20 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Es como un diamante. Para siempre. Si el único argumento que se esgrime para no soterrar el AVE es el retraso de las obras o su encarecimiento, ¿qué? Ourense quedará marcada de por vida por esa cicatriz que supondrá para la ciudad y sus habitantes el paso de las vías del AVE. Está claro que el soterramiento es la mejor opción para que la ciudad se parezca al resto de las localidades españolas que presumen de la alta velocidad. No cabe decisiones partidistas ni electoralistas, solo las ourensanistas. Ahora es el momento de exigir. Después, no habrá solución.