Rafa Sanz desenmascara al COB

Maite Rodríguez Vázquez
Maite rodríguez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El entrenador habla del porqué del bajo rendimiento del equipo

02 mar 2011 . Actualizado a las 17:58 h.

El entrenador del COB, Rafa Sanz, explotó y en sus declaraciones previas al partido de esta noche (21 horas, Pazo Paco Paz) ante el Obradoiro habló claro de la «vergüenza» y el «asco» que le hicieron sentir los jugadores del COB en el último partido en Girona, en el que el equipo se arrastró sobre el parqué para acabar perdiendo de 34 puntos.

De cara al derbi esta noche, el técnico cordobés ve «una posibilidad sobre diez» de ganarle al Obradoiro si el equipo juega como lo hizo ante Lleida o La Palma y ninguna si vuelve a repetir lo de Girona. «Llevo entrenando desde los 14 años y nunca había sentido tanta vergüenza. En Girona sentí mucho asco de mí mismo por estar en un banquillo en el que no hay pasión», dijo Sanz. El entrenador cobista achacó a la falta de «pasión, de ambición, deseos, afán de superación, en definitiva a otros valores» el bajo rendimiento que está ofreciendo esta plantilla esta temporada y que la han llevado a ser el último equipo en la clasificación con cinco victorias y veinte derrotas. Cuando se hizo cargo del COB ya estaba en esta situación, pero Sanz esperaba encontrarse un equipo «con otro corazón». Ante esta tesitura, el entrenador dice que ya no pone «la mano en el fuego por ningún jugador» del COB y que solo responde por sí mismo. Asegura que en su trayectoria siempre ha defendido a sus jugadores, pero que «alguna vez me tenía que tocar» un equipo como este, que le enseñó «su cara buena» los primeros treinta días y «su cara mala» los últimos ocho.

Sanz tiene claro que si pierden los dos partidos de esta semana, hablar de salvación será «una quimera», pero espera que el equipo compita esta noche «con dignidad» ante su afición, aunque no sepa cuál va a ser la actitud y motivación de los jugadores. Afirmó que uno de los males del equipo es que «las puertas del vestuario están excesivamente abiertas».

«Uno de los males de este equipo es que las puertas del vestuario están excesivamente abiertas»

Entrenador del COB