La cantera de pizarra de Santa Eufemia do Courel, perteneciente al grupo valdeorrés Cupa, acusó hace un año y medio los golpes de la misma crisis que acabó cerrando Cupiga-Pebosa y Ferlosa y destruyendo más de doscientos puestos de trabajo en la comarca lucense de Quiroga. La empresa se acogió a un expediente de regulación de empleo (ERE) para reducir gastos, a la espera de encontrar mercado para el material que tenía almacenado, y redujo su producción durante doce meses.
Entre la plantilla había cierto temor a lo que pudiera pasar cuando terminase el ERE, pero lo cierto es que varios meses después de la vuelta de la actividad normal, el número de trabajadores en nómina no solo no ha descendido, sino que se ha incrementado ligeramente.
En estos momentos trabajan en la empresa 95 personas, entre el personal que se ocupa de extraer el mineral del yacimiento y los que lo preparan en la nave para vender. Son algunos más de los que había en septiembre del 2009, cuando la dirección y los sindicatos pactaron la puesta en marcha de un expediente que reducía de cinco a cuatro los días de trabajo semanales, de lunes a jueves. El objetivo declarado era reducir la cantidad de pizarra almacenada a la espera de la venta que entonces acumulaba la empresa.
La jornada reducida se mantuvo hasta el pasado 1 de septiembre, aunque con excepciones. Por ejemplo, en octubre del 2009, a poco más de un mes de estrenar los nuevos horarios, la empresa propuso trabajar dos viernes seguidos para hacer frente a un pedido.
Una vez terminado el plazo de doce meses para el que las autoridades laborales habían autorizado los cambios, la pizarrera de Santa Eufemia recuperó los turnos de trabajo habituales.