Cinco ourensanos con síndrome de Down están integrados, en estos momentos, en el mercado laboral
06 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Cuando Ourense roza los 27.000 parados, que alguien consiga un empleo en la provincia es una buena noticia. Si ese alguien ha tenido dificultades para la inserción laboral, la novedad resulta especialmente gratificante. Para Eva, una de las protagonistas de la historia de superación que viene contando la asociación Down Ourense desde hace cinco años, es una absoluta satisfacción.
Un acuerdo con el Grupo Cuevas, puesto en marcha este mismo año, ha permitido la incorporación de esta joven con síndrome de Down a la plantilla del supermercado Aquié, donde realiza, entre otras tareas, la de reposición de mercancía.
No es la primera vez que se asoma al mercado laboral. Ya lo hizo, en régimen de prácticas y como auxiliar de oficina, en el Ayuntamiento de Celanova, durante dos meses.
La incorporación al supermercado le ha exigido mucha constancia, ya que el trabajo era absolutamente novedoso para ella. Precisamente, el superar esas dificultades iniciales le ha dado una gran satisfacción. Eva se lleva a casa mucho más que un sueldo: las habilidades sociolaborales, la autonomía y la independencia son pluses en su nómina vital.
«La empresa se ha mostrado, desde el primer momento, muy implicada con la trabajadora y con el proyecto, prestando además un doble y valioso servicio: de una parte haciendo más visible la iniciativa de Down Ourense, y de otra, actuando como estímulo y referente a seguir entre el conjunto empresarial de la provincia», explican desde la agrupación, que en 2005 puso en marcha el proyecto Empleo con apoyo con el objetivo de que las personas con discapacidad puedan desarrollar sus actitudes y aptitudes en contextos reales de trabajo.
Balance
Durante el pasado año este servicio contó con 18 usuarios que adquirieron experiencia a través de prácticas o con contratos. De ellos, 8 tuvieron trabajo y algunos han renovado en el 2010. En el primer trimestre del año, la asociación contabiliza 5 trabajadores y prevé que antes de que llegue diciembre el número haya aumentado significativamente.
Pero en las relaciones laborales, como en las de amor, tienen que querer las dos partes. La inserción laboral de estos jóvenes no sería posible sin el compromiso de empresas e instituciones -en torno a veinte- que han hecho posible que se convirtieran en reponedores, operarios de producción, ayudantes de hostelería o auxiliares de oficina. Desde la asociación explican que, en lo que va de año, ha aumentado la colaboración en las cadenas de supermercados, sumándose a la iniciativa cuatro nuevas empresas. La experiencia confirma, dicen los responsables, que la unión hace la fuerza.