En la calle Concordia de la capital ourensana se encuentra desde esta semana el tradicional rastrillo de la Asociación española contra el cáncer que. Al frente se encuentra Teli Espiñeira.
-¿Qué puede adquirir la gente en su establecimiento?
- Todo lo que hay son donaciones de la gente de Ourense. Los que se acerquen pueden encontrar de todo, desde zapatos a juguetes, loza, figuras, bisutería, etcétera. Todo en muy buen uso. Funciona a base del voluntariado y de la buena voluntad de la gente que regala las cosas y que nos deja el local.
-¿Qué hace especial comprar en el rastrillo?
-Tiene mucha gracia. En el rastrillo te puedes encontrar a gente que viene buscando alguna cosilla que a lo mejor no sabemos valorarla. Lo bueno de entrar en un rastrillo es que te puedes encontrar de todo, desde misterios de belenes y curiosidades que no encuentras en una tienda normal.
-Además del gesto de a quién se beneficia.
-Eso es lo verdaderamente importante. Lo que es la operación de los enfermos de cáncer es cubierta por la Seguridad Social, pero hay que tener en cuenta que hay una familia detrás que a veces está muy necesitada. La asociación española contra el cáncer está ahí para ayudar a esta gente que está enferma y que no puede trabajar. Eso es lo más importante.
-¿Se celebra en Navidades porque se multiplica el consumo y la solidaridad
-Exactamente. La gente en esta época se siente más solidaria, aunque deberíamos estar dispuestos durante todo el año. La gente compra a veces porque les gusta y otras por hacer una ayuda. Incluso ponemos una hucha para que la gente dé su donativo. Además todo está a muy buen precio y en muy buen estado.