Mari Mosquera es miembro del equipo gestor del programa Innova, puesto en marcha por la Diputación para formar a desempleadas en atención a la dependencia.
-¿En qué consisten estos cursos formativos?
-Son cinco meses de formación, con una parte teórica de dos meses y con prácticas de tres meses. Hay dos acciones formativas diferentes, una es la de atención a personas en el hogar y otra es de instituciones sociales.
-¿Hay ya un tejido empresarial para la atención a la dependencia?
-Está un poquito verde. Poco a poco cada vez hay más empresas que empiezan a dedicarse a esto y esperamos que los profesionales de la dependencia sean muy reclamados, pero de momento se trabaja casi en exclusiva con organismos públicos. A partir de que la ley de dependencia empiece a funcionar tendrán que surgir muchas más empresas y por eso nosotros pensamos que es un perfil profesional con una ocupación muy alta, porque no hay suficientes profesionales para atender la dependencia y menos en Ourense.
-¿Por qué esta profesión se ha feminizado?
-Yo creo que es por la cultura. Antes las mujeres no trabajaban y se quedaban en casa atendiendo a los mayores. Quieras que no eso lo seguimos arrastrando. Somos una sociedad en la que, sobre todo en el rural es hasta ahora el hombre el que busca un trabajo y la mujer se queda en casa.