Mantas extra por la noche y bocadillos para comer

OURENSE

26 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En la residencia de ancianos O Mundil de Outomuro (Cartelle), que forma parte de la red de la Fundación San Rosendo, viven cuarenta personas mayores. La luz se fue allí al viernes por la noche y no volvió hasta primera hora de la tarde de ayer, de modo que los responsables del geriátrico tuvieron que ingeniárselas para dar un servicio adecuado a los residentes.

El mayor problema derivado de la falta de electricidad fue que el ascensor quedó inutilizado. Los pocos ancianos que pudieron desplazarse del primer piso al bajo tuvieron que ser trasladados a pulso entre dos trabajadores y el resto tuvieron que permanecer en los salones y pasillos de la planta superior durante todo el día.

Además de tener que trasladarse de un lado a otro con linternas y velas, también fue grave la falta de calefacción, lo que obligó a dar mantas extra a los ancianos para que no pasaran frío por la noche. Por otro lado, aunque la cocina funciona con gas, sin luz no se podía trabajar adecuadamente, de modo que los residentes comieron a base de bocadillos.

Al menos en esta residencia no existe un servicio de diálisis, lo que habría dificultado aún más la asistencia a los ancianos, según comentaba ayer el responsable de la fundación, Benigno Moure. En geriátricos de la entidad en otras provincias fue necesario por este motivo trasladar a varios ancianos en ambulancia.

Indemnización

La problemas derivados del corte del suministro podrían acarrear consecuencias. La alcaldesa de Cartelle, Carmen Leyte, anunció que presentará una queja formal ante Unión Fenosa para reclamar indemnizaciones por las pérdidas ocasionadas.