Los concellos de Ribadavia y Beade, gobernados por el PSOE y PP, no se ponen de acuerdo para arreglar el puente que les une
20 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Curioso e inusual es el aspecto del puente existente sobre los límites de Ribadavia y de Beade, ya que desde hace algunas semanas la parte perteneciente a la capital de O Ribeiro se encuentra acondicionada, con la barandilla pintada, entera y en su sitio, mientras que el tramo que pertenece al Ayuntamiento más pequeño de la provincia de Ourense está tirado, oxidado y suponiendo un riesgo para los que transitan por él y que esperan su acondicionamiento.
Un reflejo más de las notables diferencias que hay entre ambos concellos. Uno de ideología socialista y con un alcalde joven que apenas supera la treintena, Marcos Blanco, y que es además capital de la comarca de O Ribeiro, Ribadavia. El otro de la derecha más a la derecha, con un regidor que lleva en el cargo desde los primeros años de la democracia y que es conocido por añorar además tiempos anteriores, Senén Pousa en Beade.
Unas diferencias que padecen, desgraciadamente los vecinos que hace unos meses reclamaron de forma reiterada el arreglo del puente. En Ribadavia, confirma el edil de Obras, José Prieto, pidieron soluciones por el peligro que entrañaba el estado de deterioro de la infraestructura, asumiendo ellos el arreglo y la mejora de la rampa de acceso aportando el material.
Se atendió su petición, que era además una de las condiciones que Pousa puso a los vecinos que le plantearon la misma demanda, para acometer el trabajo de la parte que le corresponde: «Una vez cumplido con nuestra parte desde Beade aún no se ha hecho nada para arreglar su parte que está en un estado lamentable», indica Prieto. Senén Pousa no pudo justificar el retraso del Concello para acometer esta obra al estar de viaje.