Crónica | La empresa verinense invitó a todos los vecinos del pueblo que le da nombre Cien años saciando la sed de los gallegos bien merecen una celebración. Cientos de personas compartieron la fecha con la firma en una comida en la que se bebió más vino que agua
10 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Aguas Cabreiroá celebró ayer por todo lo alto su centenario en Verín y lo hizo con su gente, sus trabajadores, directivos y los vecinos del pueblo que llevan el nombre de la empresa. No faltó la música, ni los juegos para los niños, ni por supuesto el agua y la cerveza, frutos de Cabreiroá y Estrella Galicia, que también está de centenario. Bajo una carpa en uno de los campos de Aguas Cabreiroá, seiscientas personas degustaron empanada, pulpo, carne ó caldeiro, postre y café. Antes de terminar la fiesta los asistentes tuvieron oportunidad de volver a reponer fuerzas. La satisfacción era patente en el rostro de cada uno de los responsables de Cabreiroá que se dieron cita en la fiesta de cumpleaños y es que cien años no se cumplen todos los días. Recordaron que no todo fue color de rosa pero a lo largo del tiempo han sido alcanzados objetivos importantes. Llegar a cumplir cien años ha sido siempre uno de los sueños, pero otro de los fines era que el grupo empresarial superara la venta de cien millones de litros y el año pasado lo consiguieron. El tercer objetivo de la empresa estaba en alcanzar los cien millones de euros, «una cifra mágica que se consiguió en el 2005», afirmó el presidente de la empresa, Ignacio Rivera. Los directivos de la firma de aguas no dudaron en afirmar que éste es uno de los mejores momentos de la historia de Cabreiroá, entre otras razones porque esperan batir el récord histórico de ventas y por el éxito que está alcanzado la empresa con los nuevos envases «en mercados tan complicados como Madrid», afirman. Diez países, como Australia y Estados Unidos reciben el agua de Cabreiroá, pero los directivos tienen ya las puertas abiertas para entrar en el mercado mexicano y japonés. Futuro Hacer una industria de aguas fuerte es, en la actualidad, uno de los fines de los responsables de Cabreiroá no obstante no descartan en un futuro la rehabilitación del viejo hotel para convertirlo en balneario «pero primero habrá que buscar aliados coherentes para desarrollar el proyecto», matizan. En los últimos años, con una inversión de 9 millones de euros, la empresa está actuando en la mejora de la planta de Cabreiroá «para que sea competitiva y nos permita afrontar el liderazgo en Galicia y en gran parte de España», dicen. Bajo una gran coordinación, los encargados del cátering -un conocido empresario de la hostelería verinense, Antonio Vivián- prepararon 300 kilos de pulpo, otros tantos de carne y casi 100 empanadas. La empresa centenaria puso para la ocasión 500 litros de vino de la bodega Ponte da Boga que pertenece a este grupo industrial, 350 litros de su cerveza, unos 50 de sidra y otros tantos de sangría.