Pintura con ventanas

JERÓNIMO MARTEL

OURENSE

EL ARTE EN OURENSE | O |

12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN el Ateneo , expone dentro del programa Os nosos artistas de la Xunta, hasta el día 29 y bajo el título Pintura sobre pintura , Lino Lago (Redondela, Pontevedra, 1973). Este artista, licenciado de la Universidad Complutense de Madrid, explica su pintura - una pintura de ideas y sentimientos - como simultáneamente figurativa y abstracta, así como también visible e invisible (quedando marcado lo invisible, en su presencia sobre el cuadro, por elementos extrapictóricos). Aparte de lo cual, mimetiza transformándolas otras pinturas ajenas, de la historia del arte. Paul Klee dijo, en general, que «el arte no reproduce lo visible, sino que hace visible». Y Picasso dijo, a su vez, más aún: «Yo pinto las cosas no como las veo, sino como las pienso». Lino Lago pinta muy visiblemente--por ejemplo, trasmutando al hiperrealismo de Antonio López en su conocida obra La Gran Vía madrileña en 1974 - pero añade lo que podríamos llamar ventanas a lo invisible, quizás en referencia a la obra Le visible et l¿invisible de Maurice Merleau-Ponty (París, 1964) el catálogo de la exposición incluye un texto explicativo de Susana Fernández Riera encabezado con una frase de ese concreto autor. En suma, estampa sobre sus lienzos manchas geométricas -amarillas o azules, aunque también rojas- u otras marcas, que remiten a lo invisible-abstracto. Esas otras marcas, en la muestra, son unas mariposas -cuadro Colecció n- o unas mascarillas cosméticas y manchas negras -cuadro Familia -. Pero, cuando el pintor abstracto español José María Cecilia situó sobre su cuadro Flor roja (1986) un cuadrado rojo, no era una ventana, sino una flor. Los colores por los colores y como símbolos, en arte son siempre caprichosos. La conocida serie en trilogía de filmes del cineasta polaco Krzysztof Kieslowski Tres colores: azul, blanco y rojo -aparte de que alude a los tres colores de la bandera francesa y el triple lema (libertad, igualdad, fraternidad) de la Revolución Francesa-, acaba refiriendo esos colores a valores intimistas, de corte proustiano. Bien es verdad que las épocas azul (1901-4) y rosa (1905) de Picasso correspondieron a la temática clásica de los colores fríos o cálidos muy objetivamente.