Crónica | Presupuestos con chascarrillos La ausencia del alcalde, por la hospitalización de su esposa, no impidió que en el pleno de Vilamartín de Valdeorras se caldease el ambiente político con acusaciones desde el PSOE
31 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.En el Concello de Vilamartín de Valdeorras tocaba ayer aprobar en pleno los presupuestos del 2004, y así se hizo: 2,2 millones de euros con la mayoría del PP. El alcalde, Manuel Candal, al igual que su hija, que es concejala, no estaban, ya que la esposa y madre de ambos había ingresado en un hospital de Ourense. Sin embargo, la ausencia del que dirige el Concello no impidió a las filas de la oposición socialista lanzar duras críticas y pronunciar una serie de frases contra Candal, que en ocasiones tuvo que ser interrumpido por el que llevaba la batuta municipal. Francisco Quintas fue el que defendió los presupuestos y argumentó la necesidad de otorgar media dedicación a uno de sus concejales. A partir de ahí, el PSOE, con Pablo Deramond de portavoz, desplegó una batería de acusaciones, con una diana siempre común: Manuel Candal, el ausente. A la hora de valorar capítulo de gastos, Deramond dijo que había llegado la fase del derroche público legalizado, que Candal era el único alcalde con tarjeta bancaria para gastos de represenatción con 3.000 euros de cuota, y que se le había subido el cargo a la cabeza. También hubo un momento tenso cuando Deramond dijo que «el alcalde de este Ayuntamiento no tiene vergüenza», en referencia a impagos a proveedores. Ahí fue de nuevo reprendido desde las filas del PP, por considerar que eso debía decírselo a la cara al propio Candal. También se armó cuando el portavoz socialista dijo que era una «candalada» aprobar «presupuestos serviles dedicados a pagar favores». Más aún, cuando remató la frase llamando a Candal «dictador caprichoso y derrochador».