Los representantes de los trabajadores de Valeo, la antigua Labauto, se encerraron ayer en las oficinas de la empresa como protesta por el «imcumplimiento sistemático de los acuerdos alcanzados con el comité». Luis Domínguez, presidente de este órgano, explicó que la sanción impuesta a un trabajador -suspensión de empleo y sueldo durante un mes- fue el detonante de esta movilización, a la que habrá que sumar dos jornadas de huelga para los días 27 de marzo y 2 de abril. Según el presidente del comité de empresa, los sindicatos habían acordado que la dirección comunicaría con anterioridad cualquier sanción a un empleado. «Pero no se hizo así y nos enteramos de este caso cuando ya se había ejecutado la sanción», añadió Domínguez. Desde el comité se subrayó que toda esta situación parte de la falta de un plan de viabilidad. «La plantilla está preocupada y Valeo no nos ofrece ninguna garantía de futuro», dijo Luis Domínguez. Explicó que el año pasado hubo un récord de horas extraordinarias pero que ahora se desmanteló la plantilla de trabajadores eventuales, rabajando la producción a la mitad de tal modo que a final de año se prevén unas 4.000 horas de trabajo cuando el año pasado fueron 8.000. «Queremos un plan de viabilidad, que se nos explique lo que va a ocurrir en un futuro», insistió el presidente del comité, quien denunció el desvío de la producción a zonas como el norte de África donde la mano de obra es más barata. Los trabajadores también tienen presente el cierre de empresas del mismo grupo en Francia. «De algún modo debería haber repercutido en un mayor trabajo para Ourense, pero la producción sigue descendiendo».