Comprar a 3.000 y vender a 1.500 pesetas

La Voz

OURENSE

17 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los trabajadores de Adolfo Domínguez vuelven a hablar de bolsa, de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de cotizaciones, ratios y perspectivas de futuro, opeueves y opas como no habían vuelto a hacerlo desde que en 1997 supieron que la empresa iba a tomar un nuevo rumbo. En aquel momento, a los titulares de las tiendas franquiciadas, las que venden en exclusiva la producción de la firma, se les ofrecía la posibilidad de adquirir acciones de la nueva Adolfo Domínguez SA, hasta un máximo de veinte millones de pesetas para cada una. A los trabajadores se les hacía idéntica oferta, con un tope de diez millones de pesetas. Para muchos de estos últimos fue el momento de descubrir las bondades del mercado continuo y saborear el buen momento de la bolsa. Caixa Vigo incluso facilitó el dinero a quienes entonces andaban rascados, con una línea especial de créditos en condiciones preferentes para la adquisición de unas acciones que tuvieron un estreno espectacular. La acción subió como la espuma y reportó notables ganancias a quienes supieron pedirlas y comprarlas, para venderlas después. Plusvalías para todos. Otros, sin embargo, aún tienen en su poder aquellas acciones, ya sea por fidelidad a la casa, al empresario o a la marca, por fe en el proyecto o en el sector, o porque sí. La OPA de Cortefiel no sirve a ninguno de ellos. Compraron a 3.000 pesetas la acción y ahora, negocio ruinoso, les piden que las vendan a la mitad.