He aquí, con permiso de Pedro, al socialista del momento, José Luis Rodríguez Zapatero. Si está haciendo el signo de la victoria, se le ha colado un dedo. Otro fallo lo tiene cualquiera, hablamos del hombre que en el 2007 metió a España «en la Champions de las economías». A lo mejor es que quiere tomarse tres cafés de una tacada. Amanece en el Mandarín Oriental Ritz de Madrid, nombre a juego con los emolumentos de José Luis and daughters —se coge antes una puerta giratoria que a un cojo— y Zapatero está a punto de presentar a un conferenciante. Pronto no será necesario aclarar que no se trata de Nicolasito Maduro. Es la ministra Elma Saiz, que, mirando al expresidente Bambi, recitará: «Están obsesionados contigo, con tus cejas, con tu vida privada, con tus relaciones personales. Tu entereza política les abruma». En el elogio, no se puede ir plus ultra, con perdón. Las cejas. Por si acaso, las presuntas cejas.