Supercopa súper

Pedro Armas
Pedro Armas A MEDIA VOZ

OPINIÓN

Ángel Martinez | EFE

09 ene 2026 . Actualizado a las 21:16 h.

La Supercopa es una competición organizada por la Real Federación Española de Fútbol, que es real y española. Entre 1982-2020 enfrentaba al campeón de La Liga con el de la Copa del Rey, en origen el rey Juan Carlos. Desde entonces, aquel rey ya no es rey y aquel torneo ni se celebra en España, sino en Arabia, ni entre dos, sino entre cuatro, al modo británico de una Final Four.

Después de la llegada a España de los Reyes Magos de Oriente, la Supercopa se va al Próximo Oriente, concretamente a Yeda, una ciudad del tamaño de Madrid, que tiene un casco histórico patrimonio de la Unesco y una mezquita flotante, y aspira a tener el rascacielos más altos del mundo (está en construcción). De hecho, según el Plan Visión Saudí 2030, Yeda se va a convertir en un centro mundial del turismo y de los negocios.

Yeda es la puerta a La Meca, que conecta con Medina, la otra ciudad santa del islamismo, mediante el tren de alta velocidad Haramain, que fue construido por un consorcio de doce empresas españolas (Talgo, Renfe, Adif, Indra, OHL, ACS, Siemens, entre otras) y dos saudíes, que ganaron a los franceses el «contrato del siglo», gracias a la mediación del rey de España, quien fue acusado de recibir comisiones de su homólogo saudí por valor de 100 millones de dólares, ingresados en una cuenta suiza, lo cual nunca fue demostrado, y la causa quedó archivada por falta de pruebas. Sin embargo, aquel rey, que no entrega la Copa desde 2014, no se ha ido a vivir a La Meca, sino a Abu Dabi, donde le han dejado, en la isla privada de Nurai, una mansión con unos 1.000 metros cuadrados, piscina, playa propia y helipuerto.

Antes, entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos había buena relación, pero ahora son rivales por la hegemonía en el Golfo Pérsico y el Cuerno de África. Con la Supercopa, Arabia blanquea su imagen hacia fuera. Mientras, hacia dentro, justifica la aplicación indiscriminada de la pena de muerte, alegando «lucha contra las drogas», pues oficialmente son narcos el 70 % de los ejecutados, de los cuales el 80 % son extranjeros. Controla las redes sociales, para evitar la libertad de expresión. Preside la Comisión Jurídica y Social de la Mujer en la ONU, porque ya les permite conducir o asistir a los estadios, para animar a Vinicius o Lamine, pero mantiene la tutela masculina en asuntos como el divorcio o la custodia de los hijos. Si el fútbol es lo de menos, si da igual la afición, la copa o el rey, aumentaríamos ingresos celebrando en los Emiratos Árabes Unidos otra Supercopa súper.