Cenizas al espacio

Andrea Santos ABOGADA INTERNACIONAL ESPACIAL Y FUNDADORA DE STARDUST SPACE COMPANY

OPINIÓN

NASA | REUTERS

02 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Es humano ser ambicioso por naturaleza, y es humana la adicción al sentimiento de poder, de control, de omnipotencia. Pero este sentimiento es confuso y difuso, así como peligroso e irreal cuando lo aplicamos a aspectos vitales que no dependen de nosotros.

El convertir caprichosamente en tabú o des-atribuir el valor real a ciertas cosas cuando no nos gustan ciertamente es rotundamente humano. Pensamos que haciendo esto quizá duela menos o se digiera mejor. No nos gusta ser conscientes del poder de la naturaleza. Pensamos que podemos ganarle el pulso, pero estamos terriblemente equivocados. La naturaleza juega en otra liga y debemos ser conscientes y humildes ante ello.

El último adiós es una de estas cosas que hemos maquillado de indecibles. Y tiene sentido, una última despedida nunca es fácil. Hace tres años sufrí un último adiós realmente indigerible. Lo cambió todo. En estos momentos de mi vida, filosofando con mi padre nos acercamos a un curioso pensamiento: hemos llegado al ilógico extremo de que «la muerte de una persona puede destruir la vida de otra», lo que va en contra del propio instinto de supervivencia fundamental para la evolución.