Ana Peleteiro, tan negra y tan gallega

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

DYLAN MARTINEZ

04 ago 2021 . Actualizado a las 10:53 h.

Esa frase de Peleteiro con definitivo acento de Ribeira en la que se reclama negra con una contundencia que aplasta... Esa frase en la que disuelve la memez que significa calificar «de color» a todas las personas ajenas a un estándar caucásico imposible de delimitar, como si entre la piel tirando al verde de los de Ourense y el rosa pantone PMS 196 de un tipo de la Baja Sajonia no hubiese los mismos grados de diferencia. Esa frase y ese desparpajo concluyente, «de color son ellos que cambian más que el Sol». Esa frase...

Hipnotiza el carisma de la atleta gallega, la precisión con la que llama a las cosas por su nombre, su desenvoltura inteligente en la que se adivina que pertenece a una familia poderosa, su abuela como referente, una abuela que solo hablaba gallego en una de aquellas aldeas, un abuelo marinero que iba al bacalao a Terranova y que murió demasiado joven y esta nieta que vuela. Todo eso cuenta Peleteiro, tan negra y tan gallega, mestiza como todas, pues todos salimos de África, cansada de contestar ¿de dónde eres?, «soy gallega, no le des más vueltas».

Ana Peleteiro Brión, del Celta como su padre, feminista, incipiente chica Almodóvar, seguidora de Juego de Tronos y de Rafa Nadal, consumidora compulsiva de koyaks, tan normal y tan extraordinaria, dura y vulnerable según confesión propia, un huracán de nuestra mejor versión, la mujer que hace un año le aclaró al Vox verde de Abascal: «Lo único que Galicia tiene verde son los montes»