Hipocresía, la justa

Manuel Blanco Desar EN LÍNEA TENSIÓN EN LA FRONTERA SUR DE EUROPA

OPINIÓN

Reduan | Efe

19 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Toda persona tendrá derecho a salir libremente de cualquier país, incluso del propio. Es así de simple. Entonces, ¿podemos los europeos pagarle a Marruecos para que las personas que huyen de África no entren en Europa? Poder podemos, porque se hace, aunque resulta antijurídico al violar un derecho humano fundamental. Basta con leer el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, tratado internacional que vincula entre otros a todos los estados de la UE y a los Estados Unidos de América.

Joe Biden está orgulloso -y con razón- de sus raíces irlandesas. Es un católico cabal. Por sus abuelos debe recordar los infames carteles NINA que proliferaban en las ofertas de trabajo de la costa este: No Irish need apply (irlandeses abstenerse). Pues bien, Biden le ha encargado a su vicepresidenta, Kamala Harris, que busque una solución para contener a las personas que buscan una vida mejor para sus hijos más allá del Río Grande. Kamala, de madre india y padre jamaicano, se ha aplicado a ello. Lo primero que ha hecho es hablar con el presidente mexicano, quien le ha prometido ayuda para contener a hondureños, salvadoreños, guatemaltecos… Maldita realpolitik.

No levantemos la nariz desde Europa. Hacemos lo mismo, con opacidad. Pagamos a tiranos para asumir el trabajo sucio y no mancharnos. Pueden imaginar que esas personas migrantes no son invitadas amablemente a desandar lo andado, pero así al menos no son nuestras policías ni nuestros ejércitos los que se pringan, y podemos seguir amando a los perros, a los gatos, a las flores e incluso a las gallinas ponedoras. Enternecedor.