Samsung: las cuentas claras

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

SAMSUNG

21 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Primero fue Apple, luego Xiaomi y ahora es Samsung la que ha decidido prescindir del cargador y los auriculares en sus nuevos smartphones de la serie Galaxy S21, que vienen solo con el cable USB-C en la caja. Una medida que no ha sentado bien a muchos usuarios, teniendo en cuenta la horquilla de precios en la que se mueven estos terminales prémium: entre 859 y 1.439 euros.

Como en el caso de la familia iPhone 12, el argumento de Samsung apela a una menor generación de residuos, mayor sostenibilidad medioambiental y una apuesta por alargar la vida útil de los dispositivos. Se escuda también en que ello permite una reducción de costes que se traslada al consumidor, y es cierto que los nuevos móviles de referencia de la firma asiática tienen unos precios entre 50 y 100 euros más baratos que sus equivalentes del año pasado (con la excepción del Galaxy S21+, que cuesta 50 euros más).

No es lo único que Samsung ha decidido recortar en sus dispositivos. Los nuevos Galaxy tampoco disponen ya de bandeja para tarjetas microSD, muy útil para aquellos a los que se les queda corta la capacidad de almacenamiento y no quieren pagar por espacio en la nube. Al parecer, han comprobado que cuando se dispone de una memoria interna de más de 128 GB solo se ocupa el 40 %. Pero en un mundo dominado por los contenidos de vídeo -YouTube, TikTok, Twitch-, captado por objetivos con mayor resolución que generan ficheros más pesados, el no poder guardarlos en una tarjeta microSD puede suponer una desventaja. Además, este tipo de soporte se usa para liberar la memoria principal del teléfono, guardando en él contactos y algunas aplicaciones, y que su rendimiento no se vea mermado al estar muy llena.