Uso de plasma «convaleciente» en pacientes con Covid-19

Carmen Albo FIRMA INVITADA

OPINIÓN

María Pedreda

24 abr 2020 . Actualizado a las 12:26 h.

Actualmente no hay opciones probadas de tratamiento o profilaxis para la enfermedad por coronavirus (COVID-19), que es causada por SARS-CoV-2. El plasma convaleciente humano contiene anticuerpos -proteínas presentes en la sangre capaces de reconocer y bloquear bacterias, virus, hongos- desarrollados en pacientes que han pasado una determinada infección. Se ha utilizado con éxito para la prevención y tratamiento de algunas infecciones bacterianas y víricas y, por lo tanto, puede proporcionar una opción para la prevención y el tratamiento de COVID-19 y podría estar disponible rápidamente utilizando a las personas que se han recuperado de la enfermedad y pueden donar plasma.

Este tratamiento se denomina terapia pasiva de anticuerpos y supone la administración de anticuerpos contra un agente infeccioso a un individuo enfermo con el fin de prevenir o tratar una enfermedad infecciosa causada por ese agente. Por el contrario, la vacunación activa requiere la inducción de una respuesta inmune que tarda en desarrollarse y varía según el receptor de la vacuna. Algunos pacientes inmunocomprometidos no logran una respuesta inmune adecuada a una vacuna. Por lo tanto, la administración pasiva de anticuerpos, en algunos casos, representa el único medio de proporcionar inmunidad inmediata a personas susceptibles y una inmunidad más predecible para pacientes altamente inmunocomprometidos.

La terapia pasiva con anticuerpos tiene una historia que se remonta a la década de 1890. Fue la primera terapia antimicrobiana exitosa y la única forma de tratar algunas enfermedades infecciosas antes del desarrollo de los tratamientos con antibióticos en la década de 1940. La experiencia en brotes con otros coronavirus, como el SARS-CoV-1, muestra que el plasma de una persona convaleciente contiene anticuerpos neutralizantes contra el virus. El plasma convaleciente también se usó en la epidemia de ébola africana del 2013. Un pequeño estudio no aleatorio de 73 pacientes en Sierra Leona reveló un aumento significativo en la supervivencia de los pacientes tratados con plasma convaleciente en comparación con los que no lo recibieron.

El único anticuerpo contra SARS-CoV-2, que está disponible actualmente para uso inmediato, es el que se encuentra en el plasma humano convaleciente. A medida que más personas contraigan COVID-19 y se recuperen, el número de donantes potenciales continuará aumentando.

Nuestro objetivo es tratar con plasma convaleciente de COVID-19 a pacientes hospitalizados con formas tempranas de la enfermedad o pacientes con dificultad para desarrollar anticuerpos. En medio de una pandemia mundial de SARS-CoV-2 y COVID-19, para la cual actualmente no tenemos vacunas o medicamentos de probada eficacia disponibles, el plasma de convalecientes representa una opción terapéutica potencial y prometedora, con un balance favorable de beneficio/riesgo para estos pacientes.