Leal 1, Pedroche 0


Será que las canas asoman por las raíces de mi pelo o que no me pueden los instintos más primarios, pero me aburren soberanamente los vestidos de Cristina Pedroche y la expectación sobre si este año se le vería algo más de pecho. Me recuerdan al pezongate de Sabrina de aquel maravilloso Fin de Año del 87. Aunque en aquel momento tenía mucha más gracia ver asomar el pezón de la italiana en ese vaivén imparable de sus pectorales, que saber qué va a enseñar esta vez la popular presentadora. En cambio, reconozco que el sentido homenaje de Roberto Leal de este año a su padre recién fallecido y a todos los seres queridos que se han ido en los últimos años me ha tocado la fibra. Porque eso es la Nochevieja al fin y al cabo. Más allá de las lentejuelas, el destape y las borracheras. Porque la última noche del año tiene un momento especial que no tiene la Nochebuena. Ese beso a una madre en el que le dices «un año más juntas», ese segundo en el que te acuerdas de los abuelos que ya no están. Ese abrazo que se dan dos cuñados que han tenido sus más y sus menos en el pasado y que hacen borrón y cuenta nueva. La llegada del nuevo año te permite resetear y empezar de cero. Compartir con los que tienes a tu lado y acordarte de los que ya no están. A ver si el próximo año, Pedroche también resetea y se viste un poco más de Leal. Así sí que daría la campanada.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Leal 1, Pedroche 0