Todas somos Mercedes


Se merece un homenaje enorme Ana Duato en Cuéntame. Se lo merece de todas nosotras, de todas las mujeres que sufren, amparan y cuidan sin pensar en sí mismas. La interpretación de Ana Duato en esta temporada es de tal nivelón que, si no estuviéramos en este país y la viéramos en un serial de esos de Netflix, ya le habríamos puesto todas las etiquetas brillantes, esos adjetivos elogiosos e incomparables que nos salen solo con los de fuera. Pero en casa, aquí, está Merche, que por fin es Mercedes; libre, gigante, rota de dolor en esa búsqueda de sí misma que la ha hecho enfrentarse a un matrimonio de décadas con la entereza de quien es el sostén de toda una familia. La fortaleza de las madres, de las mujeres, de las abuelas, la ha recogido Ana Duato en un trabajo tan magnífico que ha dejado boquiabiertos a quienes, veinte años después, aún siguen fieles a esta gran señora de San Genaro. Fieles a su amor, a su entrega, a su valentía, a su decencia, a su ternura y a su certeza siempre. También cuando delante de ese Antonio envejecido y enrocado en su egoísmo [qué grande Imanol Arias], echa el freno a una convivencia que la ahoga. «Seguir por seguir va a hacer que terminemos aborreciéndonos», enfrenta Mercedes, hastiada de complacer a su marido en todas las circunstancias. Merche Alcántara, Mercedes, es por fin libre. Todas estamos hoy con ella.

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