Impasibles

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

09 ago 2016 . Actualizado a las 15:42 h.

Avanza agosto y todo sigue igual. Rajoy exhibe su raquítica victoria electoral para reclamar que le dejen seguir gobernando, confiado en la práctica imposibilidad de un pacto que lo desaloje de la Moncloa. Sobrevuela impertérrito el incesante cerco de las inmersiones judiciales en el mar de la corrupción. Muestra un documento descafeinado como demostración de su disposición a negociar y corteja a Ciudadanos, a la espera de que la fruta de la abstención del PSOE caiga madura del árbol del comité federal y de la presión de los barones.

Rivera exprime la condición de árbitro que le concede el cierre de fronteras entre PP y PSOE, y Sánchez sigue aislado en la irreductible aldea gala de la negativa absoluta a Rajoy, negándose a hablar y alentándole a que busque un pacto de derechas que exigiría un apoyo independentista que no solo sabe prácticamente imposible, sino que ha afirmado por activa y por pasiva que tampoco aceptaría para sí. La encuesta del CIS de ayer le dará aire para resistir un poco más antes de ceder en uno de sus dos contradictorias negativas: la de dejar gobernar a Rajoy o la de las terceras elecciones.

La representación continúa sin avances perceptibles. Si, según el CIS, ocho de cada diez ciudadanos calificaban en junio de mala o muy mala la situación política, dos meses después no parece que vayan a ser menos los que confiesen estar hasta el gorro. Al menos hacia ahí apuntan las conversaciones de calle.

Puede que algunos de nuestros próceres cuenten con que el aumento de la abstención en unas terceras elecciones les beneficiase. Puede que sí. O puede que un censo de votantes cabreados repartiese bofetadas a diestro y siniestro. ¿Querrán arriesgarse?