La suite de Irene

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Irene es una tormenta de esa literatura capaz de contar historias sin perder calidad, en el manejo de las palabras. Es un billar de los diccionarios puesto al servicio de contarnos una época, la que ella vivió. Irene es Irene Némirovsky, un milagro. Una de las maravillas de la literatura es su carácter de fuente inagotable. Siempre acecha un descubrimiento. Este llegó de la mano de una película, Suite francesa. La película me llevó a la lectura de un libro del mismo título que, en realidad, era ya, desde que se publicó por primera vez en el 2004, un superventas. Aunque el filme solo cuenta una parte de las muchas historias que contiene Suite francesa, la curiosidad hizo que meter la nariz en sus páginas fuese una delicia. La cultura siempre es una esponja. El cine se empapa de literatura, la literatura de pintura, la pintura de música y así siempre. Suite francesa fue escrito por Irene Némirovsky en un cuaderno de notas. Y sus dos hijas no se atrevieron a leerlo ni a publicarlo hasta ese año 2004. Creían que era un diario, porque su madre lo escribió mientras huía de la ocupación nazi de París, con sus dos hijas pequeñas de la mano. El final para Irene, ella no lo sabía al escribir, fue terrible. Terminó deportada a Auschwitz, donde murió. Sus hijas salieron adelante como pudieron y custodiaron toda la vida ese cuaderno de notas. Y aunque su madre, ya muy joven, era toda una estrella de la literatura, no pensaron que ahí había otra novela. La madre siempre utilizó la literatura como mediación entre su vida y la ficción que proyectaba, tal vez para olvidar la vida. Así lo hizo con otros libros. Y ahora que la película me presentó felizmente a la novela, me he abandonado a leer toda su obra, bien editada en España, y cada libro de Irene es un pedazo de aquellos años tremendos, antes, durante y después de las guerras (El maestro de almas, El baile...). Qué gozada es descubrir un autor nuevo. Y forjar su amistad página a página. Salvadora ficción que bebe de la vida.