El Financial Times reveló hace unos días que varios gigantes de Internet como Microsoft, Google y Amazon están haciendo tratos para que sus anuncios pasen los filtros de AdBlock Plus. Bueno, dejémonos de eufemismos: están pagando sumas de dinero a los dueños de la popular aplicación para que su publicidad salte el cortafuegos que se ha instalado el usuario con la vana intención de, precisamente, evitar esos anuncios indeseados. Para los que no hayan oído nunca hablar de AdBlock Plus, basta decir que es, con más de 50 millones de usuarios, la extensión para navegadores más popular del mundo. Creado en el 2006 por Wladimir Palant como un proyecto de código abierto, el programa bloquea anuncios molestos y pop-ups que aparecen en las páginas web, además de otros elementos como el seguimiento en web. Palant no engaña a nadie, en el propio sitio de AdBlock Plus explica que «estamos siendo pagados por algunas grandes propiedades que suministran publicidad no intrusiva y desean participar en la iniciativa de Anuncios Aceptables». Y esos anuncios aceptables son, según su «estricta» política corporativa, aquellos que no son intrusivos y no necesitan ser bloqueados. ¿Quién decide que anuncios deben pasar el corte? La respuesta la dio el Financial Times... Todavía hay gente que piensa que se puede descargar una aplicación gratuita a cambio de nada. Y Eyeo GmbH, la compañía que está detrás de Adblock Plus, lo deja bien claro: lo que hacen es un negocio, no un hobbie.