Los expertos

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

03 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Sin el ruido y la fama del fútbol, Francia lograba hacer historia en otro deporte: el balonmano. Les llaman los expertos (les experts) y lo son. Un grupo único. Son como los gansos. Vuelan en uve para no cansarse. Solidarios, es la uve de la victoria, que repiten una y otra vez (cinco mundiales, tres europeos, dos oros olímpicos...). España, otro equipazo, tropezó con ellos en semifinales. Liderando ese vuelo va Niko Karabatic, un espectáculo de gladiador. Una torre de asalto que solo sabe competir para ganar o ganar. En balonmano, sin portero no ganas. Y encima ellos tienen a Omeyer, que ya es una leyenda del tamaño de Sterbik. Extremos rápidos, latigazos de laterales, un pivote rocoso como Sorhaindo, pero con más piernas que nuestro Aguinagalde (aunque no guste)... Poco que añadir en este mundial raro. Ese club de balonmano que era Catar se plantó en la final gracias a todas las estrellas que servían al país árabe y a un pedazo de seleccionador como Valero Rivera (¿acabaremos en el fútbol viendo un mundial así, con Cristiano y Messi jugando juntos para un país árabe?). Catar avanzaba por el lado fácil del cuadro, mientras por el otro se despedazaban entre sí las tres selecciones más fuertes (Francia, España y Dinamarca). Polonia irrumpió con un juego de mármol en la élite. Hasta el punto de que, en la prórroga, dejó a España sin bronce. Cuartos, los llamados hispanos (cómo gustan en este país los motes). Las medallas desde hace un tiempo en España son asunto de mujeres.