23 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.
Lejos de ser un espectáculo bochornoso para España, el enjuiciamiento de la infanta Cristina es ilustrativo de la independencia de los jueces y los tribunales de este país. Va a quedar claro que casi todos los españoles (el excesivo número de aforados es un asunto pendiente) son iguales ante la ley. Un tribunal dirá, y deberá razonarlo satisfactoriamente, si la infanta cometió delito fiscal. En su imparcialidad confiamos.