Arte degenerado

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Paradojas de la vida. Los individuos más degenerados que dio la historia de la humanidad, los nazis, aplicaron el término degenerado al arte contemporáneo que no respondía a su ideología. Dicho arte, en el que estaba incluida la mayor parte de la vanguardia, fue criminalizado en Alemania a lo largo de todo el período en que el partido nacionalsocialista gobernó el país. Entre los estigmatizados, pintores como Picasso, Matisse o Chagall. Conocida la noticia de que se acaban de recuperar en Múnich 1.500 cuadros robados por los nazis, debe quedar claro que a pesar de su degeneración, las obras les resultaban golosas. El mariscal Göring, el mayor ladrón de arte que jamás haya existido, es un claro ejemplo de semejante expolio. Aunque sanguinarios y primitivos, los jerarcas nazis sabían que se cotizarían lo indecible, y se los quedaron. Pocos se echaron a la hoguera en los célebres autos de fe, por lo que miles de ellos están dispersos por el mundo. Que lo ocurrido en Alemania el siglo pasado sirva de aviso a navegantes. La extrema derecha se está volviendo a implantar peligrosamente en Europa, por lo que corremos el riesgo de que algo tan sublime como el arte vuelva a ser tachado de degenerado.