Medio siglo de «Rayuela»

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Hay libros que deberían de leerse al piano. Son música. Vienen de la música. El argumento es lo de más. Lo de menos son las palabras. Julio Cortázar hizo esa sinfonía con Rayuela, de la que se cumple medio siglo de su publicación. Rayuela es un libro que marcó generaciones, a algunas de forma muy especial. El juego de la rayuela que propone Cortázar en ese arte-facto es tan poderoso que logró cambiar el plano de una ciudad como París. Hay un París de antes de Rayuela, y otro París después de leer a la Maga y sus paseos por los puentes de París. Cortázar logró escribir algunas páginas que se confunden con el tráfico de las nubes, que se pierden en la eternidad y un día. Cuando cuenta el pasado de la Maga o cuando narra, en un episodio que hoy sigue recitándose por adolescentes, cómo dos al besarse se convierten en cíclopes. Cómo un beso puede elevarte sobre todas las cosas, todas las calles y todas las gentes. Ojalá que este medio siglo sirva para que quienes todavía no lo hayan leído caigan en estas páginas de Cortázar, se dejen llevar por la escritura entendida como la niebla del jazz.