Lugo tiene mar

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

22 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

HUBO un ministro, de los de Felipe González, que desconocía que la provincia de Lugo tenía mar. Aceptó su ignorancia a pocos kilómetros del mar que precisamente desconocía y mientras se apiporraba a nécoras y centollas, sacadas de ese mismo mar que curiosamente desconocía. Es el don que tienen quienes nos gobiernan. Que desconocen lo que les interesa, cuando les interesa y hasta que les interesa. Un ministro puede no saber que Lugo tiene mar, pero siempre lo aprenderá cinco minutos antes de que ese mismo mar pueda resolverle un problema. Ya ocurrió con el Casón . Viene esto a cuento porque quienes moran A Mariña lucense, es decir, los inquilinos de O Vicedo, Viveiro, Xove, Cervo y los coruñeses de Mañón, están muy irritados estos días, no porque les irriten las irritantes emanaciones del Ostedijk , sino porque les irrita la irritante tomadura de pelo, histórica ya, que les producen quienes toman decisiones. Porque estos mismos inquilinos, que cuentan por horas sus desplazamientos para recibir cualquier tipo de asistencia, cuentan por minutos el tiempo que la porquería, la cochambre, la inmundicia y todo lo que los demás no quieren ver ni en pintura tarda en llegar a su costa. Por eso están ahora especialmente ofendidos. Y es difícil quitarles la razón. Porque quienes no saben escuchar cuando estas gentes reclaman mejoras en infraestructuras, más industrias, mayores servicios y mejor calidad de vida, sí saben en cambio dónde hay que colocar un barco cuando lo que no saben es qué hacer con él. Lo primero que deben aprenderse es que Lugo tiene mar, pero que ese mar no es un basurero. Y después tendrán que saber que a las gentes que allí viven, como diría mi admirado don Camilo, se les han inflamado los dídimos de tanta tomadura de pelo. Y que tienen toda la razón.