Zapatero pide un aplazamiento de su declaración por la «complejidad» del sumario
EL AVE parece tener por fin vía libre entre Lalín y Santiago. La mina de Villar Mir no añadirá nuevos retrasos a los que ya suma la obra. El acuerdo parece salomónico: la empresa tiene vía libre para extraer todo el cuarzo que pueda hasta que las excavadoras de la línea ferroviaria lleguen allí y, a cambio, queda en el aire la cantidad a pagar por la expropiación. Parece razonable. Lástima que ese, al menos aparente, sentido común no se hubiera impuesto desde el principio. Si la mina es tan importante, debería haber figurado con toda claridad desde los estudios previos y haber sido tenida en cuenta a la hora de fijar el trazado del tren. Y si no lo era, no tendría que haberse producido parón alguno en la la marcha del proyecto del AVE por las reclamaciones del adjudicatario de esa concesión administrativa. Esperemos que ese, al menos aparente, sentido común de la decisión ahora adoptada se mantenga también hasta el final. No vaya a ser que, una vez desbloqueadas las obras del tren y desviada la atención, se opte por evitar el conflicto en el idioma que utilizaba Villar Mir, es decir, pagando un montón de dinero de los contribuyentes. La mina que hasta ahora ha sido una amenaza para las obras del AVE no debería ser filón dorado particular.