Falta de previsión

OPINIÓN

CUANDO hace dos años apareceieron los primeros casos de gripe aviar en Asia, la OMS ya advirtió del peligro de que si no se controlaba el foco el problema podría extenderse rápidamente. Y pidió dinero a la comunidad internacional para atajar la situación de raíz. Del dinero prometido, apenas recibió unas migajas. Y los casos aislados se convirtieron en una epidemia -de momento en aves-, que también ha dado el salto a Europa. Ahora, tanto en la UE como en EE.UU. se ha instalado la alarma y tal parece que un nuevo sida o algo peor vaya a castigar a la humanidad, cuando ni siquiera se ha comprobado el primer contagio entre humanos. Primero no se actuó a tiempo, y ahora se alarma por falta de previsión. Es una forma de admitir la culpa, aunque el problema es serio.